jueves, 21 de marzo de 2013

¿Existe el Códice de Moctezuma?

¿Existe el Códice de Moctezuma?

 El Códice que se menciona en la novela se puntualiza como "El Códice perdido del emperador Moctezuma", en cuanto tal es ficticio y solamente existe en las páginas de este libro.

Matrícula de los tributos

En la realidad... hay dos códices con ese nombre, uno es la llamada "Matrícula de los tributos" o "Códice Moctezuma", en el que se registra en forma pictográfica los tributos que los distintos pueblos vasallos debían entregar en forma periódica a México-Tenochtitlan. Actualmente se encuentra en la Biblioteca del Museo Nacional de Antropología e Historia.

El otro documento es llamado "Códice Moctezuma" debido a que en él se muestra la dolorosa escena del emperador Moctezuma atado con una cadena en el cuello. Este códice estuvo expuesto en la exposición que el Museo Británico dedicara a Moctezuma en 2009 y en la actualidad se encuentra en el Museo Regional Cuauhnáhuac (en Cuernavaca).

Códice Moctezuma


miércoles, 20 de marzo de 2013

Resumen de Mi abuelo Moctezuma



Isabel tiene 14 años y cursa el 3º de secundaria en una escuela de la ciudad de México. A su clase asiste también Francisco Corta, un chico español hijo de diplomáticos un poco mayor que ella, que tiene que validar materias. El maestro de español deja hacer el árbol genealógico a sus alumnos e Isabel descubre que desciende de Moctezuma. Nadie le cree y todos se burlan de ella, excepto Francisco, quien le invita a tomar un café y la cita en la Biblioteca Central.

Ahí Francisco acude acompañado de Norberto Tecuhtli, su guardaespaldas de origen tlaxcalteca. En el recinto encuentran a un sabio estrafalario llamado Augusto Zubirú que se hallaba en un recinto especial de la Biblioteca llamado el Fondo México. Pide a Francisco que le alcance un volumen que lleva por título El códice perdido del emperador Moctezuma y del que es autor un historiador llamado Félix Castrejón.

Zubirú explica a Francisco y a Norberto que el códice perdido de Moctezuma se trata de una carta que escribe el emperador en los últimos días de su vida, lo que suscita el interés del joven.

Isabel llega puntual a la cita en la biblioteca acompañada de su madre, quien se retira a los pocos minutos y dice que volverá a recoger a su hija. Francisco e Isabel conversan a propósito del emperador Moctezuma cuando aparece Zubirú visiblemente exaltado, anunciando que ha encontrado en el libro El códice perdido del emperador Moctezuma, una hoja suelta escrita por Félix Castrejón y en la que se revela que el libro perdido se encuentra en la Biblioteca central, depositado en una arquilla oculta en el baño de damas. Acuerdan que sea Isabel quien lo busque y ella logra encontrarlo después de algunas dificultades.

Zubirú invita a los jóvenes y a Norberto a su casa, cercana a la Biblioteca Central, a abrir la arquilla, que descubre una tira de amate, misma que se disponen a leer. En ella pueden leerse las palabras que el Gran Emperador Moctezuma Xocoyotzin dirige a su hija, Copo de Algodón, que será llamada Isabel Moctezuma. Pero la lectura debe interrumpirse pues el códice está mutilado. Fue el mismo historiador Félix Castrejón quien lo cortó en dos partes para ponerlo a salvo. En tanto, Norberto el guardaespaldas descubre que guardado en un volumen en la casa de Zubirú está la otra mitad del códice, y empieza a sospechar del erudito.

Los jóvenes regresan a la biblioteca para que la madre de Isabel pueda recoger a su hija. Norberto toma la decisión de retornar a casa de Zubirú y llega a tiempo para atestiguar cómo un hombre vestido de negro está golpeando al sabio, lo defiende pero el agresor escapa. Norberto pide explicaciones a Zubirú y éste aclara que efectivamente tiene en su poder la segunda parte del códice y que quería unir las dos.

En una reunión posterior, los jóvenes acceden a la lectura de la otra mitad del códice, donde se narra uno de los llamados presagios funestos que precedieron a la llegada de los españoles a la Gran Tenochtitlan: en el espejo situado en la mollera de un ave lacustre, Moctezuma lee el futuro y puede acceder al pasado, y conversa con su primo el rey Nezahualpilli de Texcoco, que había muerto y quien le anuncia que el tiempo de la Gran Tenochtitlan ha terminado.

Al final de la lectura, todos acuerdan unir las dos mitades del códices, pero al revisar la arquilla descubren que está vacía. Zubirú comenta que ha realizado investigaciones para un misterioso millonario que siempre lo recibía con una máscara de caballero jaguar. De improviso y asustando sobre todo a Isabel, entran en la casa violentamente dos hombres armados y detrás de ellos un tercer hombre que cubre su rostro con una máscara de jaguar. Este demanda que le sea entregado el códice y que tiene Zubirú un plazo de 24 horas para hacerlo.

Más tarde, Norberto confiesa a Francisco que él fue quien sustrajo el códice de la casa de Zubirú, y que estaba decidido a custodiarlo como parte de la tradición de su pueblo. Al día siguiente Isabel y Francisco se van a escondidas de sus padres al pueblo de San Miguel del Milagro, que es el de la familia de Norberto, para tratar de recuperar el códice. Asisten ocultos a una conversación en la que Norberto habla con su anciano padre indígena del orgullo que representa descender de los aztecas y tlaxcaltecas y que ha decidido custodiar ese códice en un sencillo museo levantado con sus manos en su propia tierra. Los jóvenes deciden que ese es el mejor destino del documento y se marchan a visitar la iglesia de San Miguel del Milagro, que es famosa por haberse construido cerca de un manantial de aguas supuestamente curativas. Ahí encuentran a Zubirú, que está feliz porque el códice forme parte de la comunidad tlaxcalteca. El sabio les anuncia que hará un largo viaje.

El sueño de Ramón Tecuhtli se hace realidad y con fondos aportados por el gobierno de México y la embajada de España se construye el pequeño museo. Francisco regresa a España e Isabel va a despedirlo al aeropuerto otorgándole la pequeña llave de la arquilla que contuvo al códice perdido del emperador Moctezuma, como una promesa de amistad y esperando que algún día regrese a México, donde "juntos descubrimos y leímos el códice de mi abuelo Moctezuma".



martes, 19 de marzo de 2013

Canción náhuatl de primavera



 Yecoc xochitl
ma in nequimilolo
ma in necuiltonolo
antepilhuan.
Huel ixtihuitz
cuecuey on tihuitz
zan xopan nomacicatihuitz
cempohualxochitl
yecoc xochitl
tepepitech.

Llegaron las flores
que sean ellas gala
que sean ellas riqueza
oh príncipes.
Bien nos muestran su faz
vienen a abrir sus corolas.
Sólo en primavera
alcanzan su perfección.
las innumerables flores,
llegaron las flores
al borde de la montaña.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Atención lectores colombianos de Mi abuelo Moctezuma


Hay mucho que contar en torno a Mi abuelo Moctezuma.

¿Existe el Códice de Moctezuma?

¿Existe el pueblo de San Miguel del Milagro?

¿Cuál es la biblioteca que se menciona en la novela?

Los personajes, ¿son reales?

¿En cuántos días fue escrito?

¿Dónde se publicó por primera vez y por qué?




Dirige tus preguntas o comentarios a mgarciaesperon@gmail.com






viernes, 5 de octubre de 2012

Atotoztli, la reina azteca

En un jardín estilo prehispánico de Mixcoac, Ciudad de México



Una investigación de Susana Peiró, quien desde Argentina nos ofrece una nueva mirada sobre el mundo azteca y nos devela un personaje desconocido: Atotoztli II, abuela de Moctezuma y bisabuela de Copo de Algodón.
Con el texto de Susana bajo el brazo fui al suelo de los aztecas, en el centro de la ciudad de México, una mañana de septiembre, el mes de estas tierras. A través de las letras de Susana, el pasado se abrió como una flor en la tierra del presente, y escuché las voces y los cantos, los tambores de guerra, el rumor de la genealogía.  Una tras otra vi, sentadas y dignas a pesar de extender la mano para la limosna, ancianas como la vieja tícitl del texto de Susana, copal y plumas ricas de aves, y en el torbellino del metro Tacubaya, los murales comenzaron a hablar para ir en busca de esa abuela que hoy Susana extiende como una semilla de futuro para el Anáhuac desde las altas montañas del sur del sur. (María García Esperón)


Atotoztli II, dibujo de Susana Peiró, en La Cueva de Susana

Reseña de Anabel Sáiz Ripoll

Anabel Sáiz Ripoll
Voces de las dos orillas


Mi abuelo Moctezuma,
 De María García Esperón,
Edelvives, 2009, Alandar, 109.

Anabel Sáiz Ripoll 

 María García Esperón, mexicana de nacimiento y periodista, sabe conjugar muy bien la realidad actual con la historia y así, para ella, no resulta difícil presentarnos a Moctezuma y, a la vez, tratar de arrojar algo de luz acerca de su actuación frente a los españoles, tan juzgada y criticada por la historia.
 “Mi abuelo Moctezuma” es un relato hermoso que nos habla de amor, de amistad, de reconocimiento por las propias raíces y de tolerancia. Isabel es una joven mexicana que, a raíz de un trabajo para la escuela, descubre que procede de Moctezuma, aunque nadie se lo cree o, mejor dicho, solo se lo cree un compañero, Francisco, hijo de diplomáticos, español, y muy interesado por descubrir el pasado de caudillo mexicano. El profesor de Isabel parece ser un hombre engreído que no acepta ese parentesco, aunque tiene ocasión de reflexionar y disculparse.
 Lo que parece, simplemente, un encuentro académico en la biblioteca de México se convierte en una aventura llena de peligros que les lleva a descubrir el códice perdido del emperador Moctezuma.
 La autora tiene una habilidad suplementaria que es mezclar personajes de distintas edades e intereses, así el profesor Zubirú, una especie de sabio chiflado que les lleva a descubrir el documento, el guardaespaldas de Francisco que acaba descubriendo lo importantes que son las raíces para una nación y lo mucho que hay que conservarlas. Es él quien más empeño pone en la conservación del códice y él el que protege al profesor de encuentros indeseados y peligrosos, ya que la novela también presenta momentos de suspense e intriga.
 Particularmente simpático es el personaje de la madre de Isabel, una mujer animosa, que presenta un papel secundario, pero que merecería mayor desarrollo (sabemos de buena tinta que en la madre de Isabel hay una huella de la propia madre de la autora)
 Entre Isabel y Francisco, en suma, se fragua una hermosa amistad que no desaparece cuando Francisco ha de cambiarse de nación, a causa del trabajo de sus padres. Es emocionante la despedida entre los jóvenes. En definitiva, una novela interesante que mezcla dos mundos y dos épocas, que nos permite conocer algo más de la cultura e historia mexicanas y que hará pasar un rato de entretenida lectura a los jóvenes –y mayores-, ya que la novela mantiene un tono vivo, juega mucho con los diálogos y no permite que decaiga el ritmo narrativo. Cabe añadir que presenta algunos vocablos distintos al español peninsular, aunque eso se comprende por la procedencia de la autora y enriquece el texto.

En busca de Mi abuelo Moctezuma



Susana Peiró, intelectual, escritora, blogger, amante de la historia de México y del mundo de Moctezuma, en la ciudad de Mendoza, ha salido temprano a buscar un ejemplar de este libro escrito por una mexicana y editado en España por Edelvives en 2009.

Con la emoción que caracteriza su quehacer a propósito de las historias en la Historia, nos muestra una Mendoza cotidiana y vibrante y una librería que abre sus puertas a una extraordinaria dama argentina en busca de quien también es su abuelo Moctezuma.


Susana Peiró es autora del libro Mujeres con historia